Desde este miércoles, la Torre Eiffel incorpora a su oferta turística Vértigo de la Torre, una pasarela suspendida que enlaza los pilares este y oeste del monumento más emblemático de Francia. La estructura, fabricada con más de 25 000 paneles de malla metálica, permite a los visitantes transitar un trayecto de 40 metros de largo partiendo desde la primera planta. Esta experiencia se integra al itinerario habitual sin costo adicional sobre la entrada general, aunque requiere una reserva digital previa mediante un código QR disponible en el sitio. Para garantizar la seguridad y fluidez del recorrido, el acceso está limitado a grupos reducidos, permitiendo que solo cuatro personas crucen de forma simultánea.

La pasarela permanecerá abierta al público hasta el 3 de mayo, consolidándose como el principal atractivo de la temporada primaveral en la capital francesa. El diseño de la malla metálica ha sido proyectado para ofrecer vistas panorámicas sin obstáculos visuales, manteniendo la estabilidad incluso ante condiciones meteorológicas adversas. Esta iniciativa se suma a los servicios permanentes del monumento, que incluyen sus tres niveles de observación y su variada oferta gastronómica. Con esta propuesta temporal, la administración de la Torre Eiffel busca renovar la experiencia de los usuarios, combinando la estructura histórica de hierro forjado de 1889 con innovaciones que regulan el aforo mediante sistemas digitales de última generación.








