La red, presuntamente liderada por el ciudadano estadounidense Richard V., habría utilizado un complejo entramado de empresas en sectores de seguridad, transporte y alimentación para blanquear capitales vinculados a la organización delictiva Los Choneros. El eje central de la operación ilícita era una proveedora de alimentos para el sistema penitenciario, la cual registró depósitos en efectivo por 1.472 millones de dólares, provenientes en gran medida de personas privadas de la libertad y sujetos con antecedentes por delitos graves como asesinato. En total, el flujo de dinero no justificado dentro del sistema financiero supera los 1.600 millones de dólares movilizados entre 2015 y 2025.
El operativo, que resultó en la detención de 11 personas —incluyendo a un mayor de la Policía en servicio activo—, reveló vínculos directos con los círculos familiares de los líderes criminales alias Fito y el fallecido alias JR. Entre las firmas bajo investigación consta una embotelladora relacionada con Inda P., esposa de Adolfo Macías, y estructuras vinculadas al hijo de Junior Roldán. Reimberg señaló que el toque de queda fue clave para ubicar a los implicados que se movilizaban constantemente por varias provincias, y expresó su preocupación por la falta de alertas previas en el sistema financiero ante movimientos de tal magnitud.








