El embajador de Israel en Ecuador, Tzach Sarid, calificó el actual conflicto bélico contra Irán como una respuesta necesaria ante tres amenazas existenciales: el financiamiento de grupos aliados como Hamás y Hezbolá, el desarrollo de armamento nuclear y la expansión de misiles balísticos. Según el diplomático, estas operaciones no solo buscan proteger la soberanía israelí, sino salvaguardar los intereses de las naciones democráticas. Sarid enfatizó que el régimen islamista, establecido tras la revolución de 1979, rompió una histórica amistad entre ambos pueblos para adoptar una postura de confrontación contra Occidente.
Para el representante diplomático, esta guerra tiene repercusiones directas en la región, asegurando que organizaciones como Hezbolá ya operan en suelo latinoamericano vinculadas a actividades de narcotráfico, minería ilegal y lavado de dinero. En el contexto local, recordó las declaraciones del presidente Daniel Noboa sobre la presencia de estos grupos en Ecuador, lo que convierte la lucha de Israel en un tema de interés nacional. Sarid concluyó que, aunque el objetivo actual es debilitar la infraestructura militar y política iraní, el escenario ideal para la estabilidad mundial sería un cambio de régimen impulsado por el propio pueblo persa.








