El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de Estados Unidos anunció el inicio de Systematic Targeting of Microplastics (STOMP), un ambicioso programa nacional enfocado en la detección y eliminación de micro y nanoplásticos en el organismo. Bajo la gestión de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada para la Salud (ARPA-H), la iniciativa cuenta con un presupuesto inicial de ciento cuarenta y cuatro millones de dólares. El secretario del HHS, Robert F. Kennedy Jr., calificó estas partículas como una amenaza creciente, subrayando la necesidad urgente de proporcionar respuestas claras a la ciudadanía sobre cómo la exposición constante a estos residuos plásticos afecta la salud a largo plazo y qué medidas pueden implementarse para reducir su presencia en el cuerpo.
Los microplásticos, definidos por la Organización Mundial de la Salud como fragmentos menores a cinco milímetros, son extremadamente difíciles de filtrar mediante métodos tradicionales y han sido detectados en diversos órganos humanos. En conjunto con esta investigación, el administrador de la Agencia de Protección Ambiental (EPA), Lee Zeldin, confirmó la inclusión oficial de estas partículas en la lista de contaminantes prioritarios del país. El programa STOMP no solo buscará identificar las fuentes principales de riesgo y medir los niveles de exposición en la población, sino que también trabajará en el desarrollo de tecnologías asequibles para su eliminación. Esta acción coordinada representa uno de los esfuerzos científicos más significativos hasta la fecha para abordar la contaminación por plásticos desde una perspectiva de salud pública integral.








