Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron este sábado la ejecución de múltiples ataques aéreos en el sur del Líbano, a pesar de la tregua iniciada hace dos días. Según el comunicado oficial, las acciones respondieron a la presencia de milicianos de Hezbollah que traspasaron la denominada “línea amarilla” y se aproximaron a las tropas israelíes desplegadas en la región. El mando militar justificó estas operaciones como medidas de legítima defensa para neutralizar amenazas directas, asegurando que el acuerdo de cese de hostilidades no restringe la capacidad de respuesta ante provocaciones que pongan en riesgo a su personal.
Esta reactivación de los bombardeos ocurre en un escenario de alta tensión diplomática, un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara que existía una prohibición explícita para que Israel continuara los ataques en territorio libanés. Mientras tanto, el contexto regional sigue marcado por la inestabilidad derivada de la ofensiva contra Irán y las complejas negociaciones sobre el estrecho de Ormuz. Pese a la mediación de Washington para alcanzar un acuerdo de paz permanente, la persistencia de los enfrentamientos en el Líbano evidencia la fragilidad del actual pacto y el desafío de mantener la seguridad en las zonas de conflicto.








