El sistema de pensiones del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) determina el monto de la jubilación ordinaria mediante una fórmula que combina el promedio de los cinco mejores años de remuneración y el tiempo total de aportación. Para los ciudadanos que han mantenido sus contribuciones basadas en el salario básico unificado, es posible proyectar el valor que recibirán mensualmente. Según la normativa vigente, quienes cumplen con 60 años de edad y 30 años de aportes reciben aproximadamente el 75 % de su promedio salarial, lo que para este 2026 se traduce en una pensión cercana a los 361 dólares.
Para acceder a este beneficio, el IESS mantiene escalas de jubilación que exigen mayor tiempo de contribución a menor edad del solicitante. Por ejemplo, una persona de 65 años requiere 15 años de aportes, mientras que alguien de 70 años puede jubilarse con solo 10 años de servicio. Un punto fundamental para los afiliados es que al alcanzar los 40 años de aportaciones, el sistema otorga el 100 % del promedio salarial calculado, permitiendo que la pensión equivalga al salario básico completo del año en curso, siempre que este haya sido el sueldo de referencia durante su vida laboral.
El instituto también ha definido los límites económicos para las pensiones durante el presente año. El piso mínimo de jubilación se ha fijado en 241 dólares, mientras que el techo máximo permitido asciende a 2651 dólares. Es importante recalcar que, si un trabajador percibió ingresos superiores al básico en sus años de mayor productividad, estos serán considerados en el cálculo final para elevar el monto de la pensión. Estos parámetros buscan dar sostenibilidad al sistema y ofrecer claridad a los futuros pensionistas sobre los ingresos que percibirán al culminar su etapa laboral activa.








