El joven Beran A. de 21 años acusado de planear un atentado durante un concierto de Taylor Swift en Viena se declaró culpable parcialmente al inicio de su juicio en Austria. El caso se remonta a 2024, cuando las autoridades frustraron un ataque terrorista que obligó a cancelar tres presentaciones de la artista.
Según la fiscalía, el acusado intentó fabricar explosivos y adquirir armas ilegales con la intención de atacar a miles de asistentes en el estadio Ernst Happel. La amenaza fue detectada a tiempo gracias a información de inteligencia internacional, evitando una posible tragedia.
El juicio se desarrolla bajo estrictas medidas de seguridad y podría extenderse varias semanas. De ser hallado culpable, el joven enfrenta una pena de hasta 20 años de prisión, en un caso que ha generado gran impacto por la magnitud del ataque planeado y el alcance global de la artista.









