La moneda nacional de Irán sufrió un desplome sin precedentes este miércoles al cotizarse en 1,8 millones de riales por dólar estadounidense. Esta devaluación acelerada ocurre en un contexto de parálisis diplomática entre Washington y Teherán, agravada por el cierre de rutas comerciales estratégicas. El estancamiento de las negociaciones para reabrir el Estrecho de Ormuz ha impulsado el precio del crudo Brent por encima de los 113 dólares, mientras que la economía interna de Irán enfrenta una inflación crítica en productos básicos como alimentos y medicinas.
El impacto del bloqueo naval impuesto por el gobierno de Donald Trump ha cortado el flujo de divisas por exportación de petróleo, provocando consecuencias inmediatas en la industria local. Reportes desde Irán señalan despidos masivos en sectores textiles y de calzado ante la imposibilidad de sostener la producción. Mientras el presidente Trump mantiene una postura de máxima presión económica para forzar un nuevo acuerdo nuclear, las autoridades iraníes califican las exigencias estadounidenses de ilegales, manteniendo la incertidumbre sobre una pronta resolución del conflicto.








