Una ola de llamadas falsas que denuncian amenazas de bomba o presencia de tiradores activos ha provocado el cierre y la evacuación de múltiples zoológicos en estados como Ohio, Kentucky, Tennessee y Florida. El fenómeno, conocido como “swatting”, consiste en realizar denuncias ficticias de alta gravedad para provocar la intervención de fuerzas especiales de la policía (SWAT). Las autoridades federales han calificado estos actos como un problema nacional crítico, ya que no solo desperdician recursos públicos valorados en miles de dólares, sino que generan pánico masivo y exponen a civiles y oficiales a situaciones de peligro real durante los despliegues de emergencia.
El FBI, que monitorea estos eventos a través de una base de datos nacional creada en 2023, destaca que el “swatting” ha evolucionado de ser una “broma” de internet a un delito federal con consecuencias graves. Recientemente, instituciones educativas también fueron blanco de estos ataques, lo que ha derivado en cargos judiciales contra menores de edad vinculados a grupos de ciberdelincuentes. Los directivos de los zoológicos afectados, como el de Columbus, han comenzado a implementar simulacros específicos para manejar evacuaciones rápidas, subrayando la necesidad de una vigilancia constante ante una táctica que busca paralizar espacios públicos de esparcimiento familiar.








