El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, arribó este jueves al palacio apostólico para sostener una audiencia privada con el papa León XIV. Este encuentro ocurre en un contexto de marcada fricción diplomática, derivada de las recientes descalificaciones del presidente Donald Trump hacia el sumo pontífice por su postura antibélica frente al conflicto con Irán y sus políticas migratorias. El funcionario estadounidense, de fe católica, busca tender puentes a través de temas de interés mutuo como la libertad de culto y la situación geopolítica en América Latina, especialmente en Cuba.

Por su parte, la Santa Sede ha ratificado su compromiso con la paz y la condena absoluta al armamento nuclear, principios que han generado roces con la actual administración de Washington. El cardenal Pietro Parolin señaló que la reunión permitirá un intercambio sincero sobre los acontecimientos recientes y la actividad diplomática en regiones críticas. La visita de Rubio representa el primer contacto de alto nivel en casi un año entre el gabinete de Trump y el primer papa de origen estadounidense, en un intento por estabilizar la relación bilateral entre ambas potencias.








