Lenín Moreno ha desmentido categóricamente la existencia de pactos con la administración de Daniel Noboa para obtener beneficios en el proceso judicial conocido como caso Sinohydro. Durante una reciente intervención radial, el exjefe de Estado enfatizó que no mantiene vínculos personales ni diálogos con el actual presidente o su gabinete ministerial. Su regreso a territorio ecuatoriano, ocurrido el pasado miércoles, tiene como objetivo central comparecer ante el tribunal el lunes 11 de mayo para la audiencia de juicio por presunto cohecho. La Fiscalía General del Estado investiga una red de sobornos que alcanzaría los 76 millones de dólares relacionados con el proyecto hidroeléctrico Coca Codo Sinclair, donde Moreno es señalado por supuestamente percibir beneficios económicos ilícitos.
La defensa del exmandatario insiste en su inocencia frente a las acusaciones que lo vinculan con la recepción de pagos de la empresa china Sinohydro durante su etapa como vicepresidente. Por su parte, sectores de la oposición han cuestionado la naturaleza de su retorno, sugiriendo arreglos de impunidad que Moreno califica de infundados. El proceso judicial involucra a otras 20 personas y se fundamenta en el análisis de flujos financieros y adjudicaciones de infraestructura estratégica. Actualmente, el procesado cumple con medidas cautelares que le permiten residir en Paraguay, bajo la obligación de presentarse periódicamente en la sede diplomática ecuatoriana en Asunción. El desarrollo de este juicio representa un hito clave en la fiscalización de la contratación pública de la última década.








