En una operación conjunta de doce horas, la Policía Nacional y la Fiscalía General del Estado desmantelaron una red logística dedicada al envío de cargamentos masivos de droga hacia Estados Unidos y Europa. La estructura criminal empleaba una empresa exportadora de snacks de plátano como fachada legal, logrando incautar un total de diez toneladas de sustancias ilícitas valoradas en 400 millones de dólares en el mercado internacional. El Ministro del Interior, John Reimberg, detalló que la banda utilizaba un método de “vehículos señuelo” para burlar el rastreo por GPS: retiraban los dispositivos satelitales de los camiones de carga y los colocaban en automóviles que seguían la ruta oficial, mientras el transporte real se desviaba hacia bodegas clandestinas para ser contaminado.

Durante las incursiones en sectores exclusivos como la Isla Mocolí y Vía a la Costa, las autoridades hallaron infraestructuras de alta complejidad, incluyendo búnkeres subterráneos para el acopio de alcaloides. El presunto líder, Henry Isaac J. M., fue capturado en Guayaquil tras ser deportado desde Estados Unidos, país que colaboró activamente en el seguimiento del sospechoso. Asimismo, las investigaciones financieras revelaron movimientos injustificados de un millón de dólares en las cuentas de mandos medios, lo que ha activado protocolos de la UAFE por posible lavado de activos. Los seis detenidos, todos de nacionalidad ecuatoriana, enfrentan cargos por tráfico de sustancias sujetas a fiscalización tras operativos que se extendieron hasta las provincias de Manabí y Guayas.








