El director ejecutivo de la escudería McLaren, Zak Brown, remitió una carta oficial al presidente de la Federación Internacional del Automóvil, Mohammed Ben Sulayem, para demandar reformas regulatorias urgentes que impidan la colaboración estructural entre equipos. El directivo argumentó que las asociaciones técnicas, la participación accionaria cruzada y la influencia indirecta comprometen la transparencia y la equidad competitiva del campeonato mundial. La propuesta busca prohibir cualquier tipo de vínculo estratégico y revertir los convenios existentes para garantizar que todas las organizaciones inscritas operen de forma totalmente independiente bajo el actual límite de costos.
La reactivación de este debate coincide con el interés comercial de Mercedes por adquirir una participación minoritaria en el equipo Alpine, situación que encendió las alarmas en el sector independiente de la categoría. En la misiva de seis páginas, Brown expuso situaciones específicas ocurridas en pista y asimetrías en la transferencia inmediata de personal técnico de alta jerarquía entre escuderías asociadas para demostrar el impacto deportivo de estos acuerdos. El titular del organismo rector de los deportes a motor manifestó que la institución se encuentra analizando la complejidad jurídica de estas propiedades conjuntas para salvaguardar el espíritu de competencia.








