Un hombre de aproximadamente 20 años fue abatido por las fuerzas de seguridad tras violar el perímetro de Mar-a-Lago, la residencia del presidente Donald Trump en Palm Beach. El incidente ocurrió durante la madrugada del domingo, cuando el sospechoso ingresó por la puerta norte del complejo portando una escopeta y un bidón de combustible. Según el reporte del sheriff Ric Bradshaw, el individuo ignoró las órdenes de soltar las armas y apuntó hacia los oficiales, lo que provocó que dos agentes del Servicio Secreto y un ayudante del alguacil abrieran fuego para neutralizar la amenaza de forma inmediata.
Al momento del ataque, el presidente Trump y la primera dama se encontraban en la Casa Blanca, tras asistir a una cena oficial en Washington. Las investigaciones preliminares indican que el joven procedía de Carolina del Norte y había sido reportado como desaparecido por su familia días atrás. Este suceso se suma a una preocupante serie de episodios de violencia política en Estados Unidos y representa un nuevo desafío para la seguridad presidencial, que ya ha enfrentado intentos de asesinato previos. El FBI trabaja actualmente en la elaboración de un perfil psicológico del agresor para determinar los motivos detrás de la incursión.








