La abogada laboralista Cindy Isaza se pronunció sobre el creciente fenómeno de los ‘therian’, personas que se autoperciben como animales, y su impacto en el ámbito profesional en Colombia. A través de un análisis jurídico difundido este 20 de febrero, la experta aclaró que el Código Sustantivo del Trabajo se fundamenta en la prestación de servicios por parte de una persona natural con capacidad legal y personalidad jurídica. Isaza enfatizó que, si bien la libertad de identidad es un derecho, el sistema laboral y de seguridad social está diseñado exclusivamente para seres humanos, lo que implica que cualquier contrato firmado bajo esta premisa obliga al trabajador a cumplir con las funciones y normas de imagen corporativa pactadas originalmente.

La jurista precisó que el comportamiento de un empleado que decida actuar como un animal en su lugar de trabajo, mediante ladridos o maullidos, puede dejar de considerarse una expresión de identidad para convertirse en una falta laboral. Según Isaza, estas conductas son susceptibles de sanción o despido si afectan la prestación del servicio, la convivencia con los compañeros o la imagen de la compañía ante los clientes. El análisis jurídico concluye que un despido en estas circunstancias no sería necesariamente discriminatorio, ya que las empresas contratan personas para cumplir objetivos específicos bajo reglas de subordinación que no se eliminan por la autopercepción personal del trabajador.








