El entorno comercial del edificio Multicomercio, en el centro de Guayaquil, enfrenta un panorama crítico tras el incendio que destruyó parte de su estructura. Los locales situados en calles como Cuenca y Eloy Alfaro han visto reducida su clientela en más de un 70 por ciento, obligando a los trabajadores a laborar con mascarillas y ventilación forzada para evitar el persistente olor a humo. Comerciantes del sector relatan que el pánico se apoderó de la zona durante el colapso de dos de las cinco torres del complejo, lo que motivó evacuaciones preventivas y el cierre anticipado de jornadas laborales que aún no logran normalizarse.
A pesar de que el Cuerpo de Bomberos declaró el control del siniestro tras 36 horas de labores, el perímetro de seguridad de 100 metros a la redonda mantiene inhabilitado el paso vehicular y limita el flujo de compradores. Residentes y trabajadores denuncian la falta de controles en edificaciones que funcionan como grandes bodegas de mercadería, lo que habría facilitado que las temperaturas superaran los 800 grados centígrados. Actualmente, cerca de 100 familias han sido desalojadas y se espera que el Municipio coordine con los propietarios las acciones de demolición una vez que se elimine por completo el riesgo de nuevos derrumbes.








