La implementación del toque de queda en Guayas y otras tres provincias desde el 15 de marzo ha alterado profundamente el servicio de aseo en Guayaquil. Al restringirse la movilidad entre las 23:00 y las 05:00, la empresa Urvaseo trasladó sus operaciones principalmente a la franja de 06:00 a 18:00, lo que ha generado una acumulación crítica de desechos en las calles. En barrios del sur como García Moreno, Tulcán y Chambers, los residentes reportan que la basura permanece expuesta bajo altas temperaturas, provocando olores insoportables y la aparición masiva de ratas y cucarachas que ya comienzan a invadir los hogares.
El problema se repite en el norte, específicamente en Sauces 4, 6 y 9, donde los moradores denuncian que los montículos de desperdicios se han convertido en focos de infección. A pesar de que la Corte Constitucional avaló el estado de excepción pidiendo garantizar servicios esenciales, el ministro del Interior, John Reimberg, descartó otorgar salvoconductos nocturnos para los recolectores por razones de seguridad. Ante esta negativa, el Municipio ha activado planes de contingencia que incluyen fumigación y control de vectores, mientras que Urvaseo ha incrementado su flota en un 40% y su personal en un 33% para intentar mitigar el impacto durante las horas permitidas.
Para enfrentar la crisis, la concesionaria ha dispuesto 14 centros de acopio abiertos de 05:00 a 23:00 y la instalación de 10 cajas adicionales en puntos estratégicos. Sin embargo, las autoridades locales insisten en que la acumulación de basura, agravada por la temporada invernal, representa un riesgo sanitario creciente si no se retoma el ritmo habitual de recolección nocturna.








