El Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos informó que al menos tres hombres bajo su custodia han fallecido por complicaciones de salud en lo que va de enero de 2026. La víctima más reciente es Parady La, un refugiado camboyano de 46 años que murió el pasado 9 de enero en un hospital de Filadelfia tras sufrir un severo síndrome de abstinencia de drogas apenas tres días después de su arresto. Activistas de la campaña Shut Down Detention denunciaron negligencia médica, alegando que el detenido notificó sus síntomas de abstinencia de fentanilo al personal del centro federal sin recibir la atención preventiva adecuada. Los otros dos fallecidos son de nacionalidad hondureña: Luis Beltrán Yánez Cruz, de 68 años, y Luis Gustavo Núñez Cáceres, de 42 años, quienes perdieron la vida en centros asistenciales de California y Texas, respectivamente, debido a afecciones cardíacas preexistentes que se agravaron durante su detención.
Estas muertes ocurren en un contexto de endurecimiento de las políticas migratorias bajo la administración de Donald Trump, que ha llevado la cifra de detenidos a un récord histórico de 68,000 personas. Organizaciones civiles alertan que 2025 cerró con 32 fallecimientos bajo custodia federal, la cifra más alta registrada desde 2004, lo que ha motivado protestas masivas en diversas ciudades estadounidenses bajo la consigna “El ICE mata”. Mientras la agencia federal argumenta que los decesos se deben a condiciones de salud previas de los migrantes, legisladores demócratas y grupos de defensa de los derechos humanos exigen transparencia y una revisión profunda de los protocolos de atención médica en las prisiones migratorias. La creciente saturación de los centros y el uso generalizado de la detención para personas sin antecedentes penales graves han puesto al sistema bajo un intenso escrutinio internacional y nacional.








