La mañana de este viernes 16 de enero de 2026, los habitantes y conductores que circulaban por el sur de Guayaquil se enfrentaron a una escena perturbadora. Un muñeco con forma humana fue colgado desde la parte alta del paso a desnivel que conecta la avenida Quito con la avenida Portete, justo frente al Estadio George Capwell. La figura, que inicialmente causó pánico por su realismo, estaba acompañada de dos botellas y un mensaje explícito: “Lárgate Guzmán”. El mensaje identifica como objetivo directo a Jorge Guzmán, actual presidente del Club Sport Emelec, cuya gestión es el centro de una severa crisis administrativa y deportiva.
Este acto de amedrentamiento se produce en un contexto de máxima tensión para la institución eléctrica. Emelec iniciará la temporada 2026 de la LigaPro con una sanción confirmada de menos 3 puntos debido a deudas no canceladas a tiempo. La situación podría agravarse, ya que existen reportes sobre posibles reducciones adicionales de puntos por otros incumplimientos financieros. El malestar de la hinchada ha pasado de las redes sociales a acciones de intimidación física, reflejando la desesperación ante un club que parece no encontrar rumbo económico bajo la actual directiva.
En el ámbito legal, la incertidumbre persiste. La audiencia judicial prevista originalmente para este viernes 16 de enero, destinada a esclarecer las observaciones del Gobierno sobre la inscripción del directorio de Guzmán, fue nuevamente reprogramada para el próximo martes. Mientras tanto, la seguridad en los alrededores del estadio ha sido reforzada ante el temor de nuevos incidentes. Aunque se confirmó que el bulto no era un cuerpo real, las autoridades locales y la dirigencia deportiva ven con preocupación el uso de estas tácticas de terror en un país ya afectado por altos índices de inseguridad.








