La administración municipal de Cuenca transforma el suministro de agua potable en la parroquia Llacao mediante la repotenciación del sistema de reserva local. Esta intervención técnica permite que el tanque de almacenamiento pase de una capacidad de 20 a 400 metros cúbicos, lo cual elimina definitivamente las restricciones de horario que afectaban a numerosas familias de la zona. Anteriormente, los habitantes de sectores críticos disponían del recurso únicamente durante dos horas al día, una limitación que queda superada con la interconexión estratégica entre el tanque de reserva Huajibamba y el tanque Miguel Díaz.

El alcalde Cristian Zamora ratifica que estas obras de infraestructura básica garantizan la continuidad del servicio y mejoran la calidad de vida en la ruralidad cuencana. El proyecto asegura que el caudal sea constante y suficiente para cubrir la demanda actual y futura de los usuarios, quienes ahora cuentan con agua potable de forma ininterrumpida. Esta mejora en la red de distribución forma parte de la planificación de servicios básicos que la alcaldía ejecuta en las diversas parroquias para dotar de condiciones dignas y saludables a todos los hogares del cantón.








