El Distrito de Manejo de Agua del Sur de Florida emitió una alerta para varios condados, incluyendo Miami-Dade, debido a que las precipitaciones han alcanzado apenas la mitad de los niveles habituales. Esta situación ha provocado una sequía que oscila entre moderada y severa, afectando directamente al acuífero de Biscayne, cuyas reservas subterráneas se encuentran en mínimos históricos. Con un déficit de lluvias significativo acumulado desde noviembre, los organismos técnicos advierten que el suministro para casi cinco millones de habitantes podría verse comprometido si no se toman medidas preventivas inmediatas durante lo que resta de la temporada seca.

Por el momento, el llamado a la ciudadanía consiste en aplicar medidas voluntarias de ahorro, como la reparación de fugas domésticas y la optimización de los sistemas de riego en horarios permitidos. No obstante, las autoridades enfatizaron que, de no registrarse lluvias importantes en las próximas semanas, se verán obligadas a implementar restricciones obligatorias en el uso del recurso hídrico para proteger el abastecimiento público. Se recomienda además evitar el lavado de aceras con agua y optar por vegetación que demande poco riego, con el fin de mitigar el impacto del descenso de los niveles de agua tanto superficiales como subterráneos.








