Alexandra Villacís Parada oficializó este martes 7 de abril de 2026 su renuncia irrevocable al cargo de vocal suplente del Consejo de la Judicatura (CJ). A través de un comunicado en sus redes sociales, Villacís calificó su decisión como “difícil pero coherente”, poniendo fin a un proceso marcado por obstáculos administrativos que le impidieron principalizarse en el organismo tras la destitución del anterior titular, Mario Godoy. La catedrática, quien provenía de la terna de la Corte Nacional de Justicia, debía asumir la presidencia de la Judicatura, pero un registro de inhabilidad para ejercer cargos públicos emitido por el Ministerio del Trabajo el pasado 9 de febrero frenó su posesión.
A pesar de que Villacís interpuso una acción de protección y obtuvo una sentencia favorable que ordenaba la rectificación de dicha impedimento, el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS) declaró su “ausencia definitiva” y avanzó con un nuevo proceso de selección. En su mensaje de despedida, Villacís subrayó que actuó siempre bajo el orden jurídico y que la situación trasciende lo personal, dejando una reflexión sobre la falta de seguridad jurídica y el respeto a las decisiones judiciales en el país. Con su dimisión, la exvocal busca cerrar un ciclo institucional donde, según sus palabras, sostuvo la verdad por las vías legales sin obtener una respuesta efectiva del Estado.
Actualmente, el CPCCS continúa con el concurso para designar al vocal principal y al suplente que reemplazará a Villacís, proceso que se encuentra en la fase de impugnación ciudadana. Mientras se definen los nuevos nombramientos entre los candidatos Mercedes Caicedo, Ramón Echaiz y Paquita Chiluiza, la presidencia del Consejo de la Judicatura permanece ejercida de forma temporal por Damián Larco, delegado de la Función Ejecutiva. Esta renuncia ocurre en un momento crítico para la administración de justicia, que busca estabilidad tras varios juicios políticos y cambios en su cúpula directiva.








