El alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, utilizó sus canales oficiales para denunciar lo que considera una nueva fase de persecución política en su contra. Ante la circulación de rumores sobre posibles operativos policiales en sus propiedades bajo la sospecha de tenencia ilegal de armamento, el burgomaestre desmintió categóricamente estas versiones. Él aseguró que no utiliza armas de fuego y que su esquema de protección personal está compuesto únicamente por dos personas que cuentan con toda la documentación en regla. Alvarez enfatizó que cualquier hallazgo de armamento en su domicilio, en el de sus familiares o en las instalaciones municipales sería producto de una manipulación externa, alertando sobre la posibilidad de que terceros intenten introducir objetos ilícitos para incriminarlo.
En su mensaje, el primer personero municipal atribuyó estas acciones a una supuesta desesperación por parte de sus detractores, quienes, según sus palabras, no han logrado sustentar acusaciones previas. El mandatario local insistió en que su entorno cercano es ajeno al uso de armas y que estas tácticas forman parte de “inventos” diseñados para desestabilizar su gestión al frente de la ciudad. Esta declaración ocurre en un contexto de alta tensión administrativa, donde el alcalde ha mantenido una postura confrontativa frente a ciertos sectores del gobierno central y organismos de control. Mientras tanto, la ciudadanía se mantiene a la expectativa de cualquier pronunciamiento oficial por parte de la Fiscalía o la Policía Nacional respecto a la veracidad de los operativos mencionados por la autoridad guayaquileña.








