Durante los operativos realizados la madrugada de este martes, 10 de febrero de 2026, la Fiscalía General del Estado constató que el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, no utilizaba el dispositivo de vigilancia electrónica al momento de su captura. El uso del grillete era una medida cautelar obligatoria dispuesta por las autoridades judiciales dentro del caso Triple A, proceso en el cual el burgomaestre es investigado por la presunta comercialización ilegal de hidrocarburos. La entidad confirmó esta irregularidad a través de sus canales oficiales, sumando un nuevo elemento de controversia a la situación jurídica del funcionario, quien ahora enfrenta un nuevo proceso por delincuencia organizada.

El incumplimiento de esta orden judicial podría acarrear consecuencias legales adicionales para el alcalde guayaquileño. Según el artículo 282 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), la persona que desobedezca órdenes específicas emanadas por autoridad competente puede ser sancionada con una pena privativa de libertad de uno a tres años. Este hecho se registra en medio de la conmoción por el caso Goleada, que ya deja once detenidos, incluidos sus hermanos Antonio y Xavier Alvarez. Mientras la defensa técnica se prepara para la audiencia de formulación de cargos, este hallazgo de la Fiscalía complica el escenario para solicitar medidas sustitutivas a la prisión preventiva.








