Varios atentados con artefactos explosivos han sacudido locales comerciales en el centro y suroeste de Guayaquil durante la segunda semana de enero de 2026. Los propietarios de los negocios afectados denuncian ser víctimas de constantes amenazas por parte de grupos de extorsionadores que exigen pagos de “vacunas” para permitirles operar. Uno de los casos más graves ocurrió en el sector de la 12 y Huancavilca, donde una distribuidora de repuestos y un taller mecánico sufrieron ataques simultáneos. El dueño de estos establecimientos ya había enfrentado un intento de secuestro en octubre de 2025, lo que le obligó a cambiar su lugar de residencia. A pesar de estas medidas de seguridad, los delincuentes localizaron sus negocios para detonar explosivos durante la madrugada, provocando daños materiales significativos y un clima de zozobra entre los trabajadores y residentes de la zona.
La ola de violencia también alcanzó un condominio frente al hospital bicentenario, donde la detonación de un explosivo destruyó ventanales y afectó el techo de viviendas contiguas. Según datos de la policía nacional, en lo que va del año se han registrado al menos seis eventos similares que han requerido la intervención del grupo de intervención y rescate. Aunque las denuncias formales por extorsión en la zona 8 disminuyeron en comparación con el año anterior, la fiscalía advierte que esta baja responde al temor de las víctimas a represalias y no a una reducción real del delito. Comerciantes de la calle Machala también reportaron haber recibido llamadas donde les exigen pagos de hasta dos mil dólares bajo amenaza de bomba. Las autoridades mantienen investigaciones abiertas para identificar a las bandas responsables de estos ataques que buscan doblegar la resistencia de los empresarios locales.








