La actividad comercial en los alrededores del Mercado Central ha registrado un incremento significativo a inicios de abril debido a la proximidad del nuevo año lectivo 2026-2027 en el régimen Costa-Galápagos. Los establecimientos han sustituido su mercadería de temporada por uniformes, calzado y accesorios, enfocándose en estrategias de precios bajos para atraer a los padres de familia. En sectores como las calles 10 de Agosto y Lorenzo de Garaycoa, se ofertan conjuntos completos desde 10 dólares, elaborados con telas sencillas pero duraderas, respondiendo a una tendencia de consumo que prioriza el ahorro frente a las opciones de mayor costo.
Los comerciantes señalan que la inversión promedio por estudiante oscila entre los 20 y 50 dólares, aunque el monto puede elevarse hasta los 70 dólares si se incluye el uniforme de parada. Ante este escenario, muchos representantes optan por comprar únicamente las prendas indispensables o reutilizar pantalones del periodo anterior para amortiguar el gasto. Por su parte, los vendedores mantienen expectativas altas para la quincena de abril, periodo en el que esperan el mayor pico de ventas antes del inicio progresivo de clases, programado para el próximo 4 de mayo.
Para evitar las aglomeraciones de última hora, varios ciudadanos han empezado a realizar sus compras de manera anticipada utilizando los beneficios de ley recibidos en marzo. Además del comercio formal, los vendedores autónomos también dinamizan la zona ofreciendo complementos como cinturones y medias a precios populares. Mientras tanto, los dueños de los locales monitorean el movimiento diario para decidir la adquisición de nuevo inventario, buscando evitar el exceso de stock que afectó sus ganancias en años anteriores.








