El apoyo a una intervención de Estados Unidos en Venezuela alcanzó el 50 % durante la tercera semana de enero de 2026, según el último informe de Venezuela Situation Monitor de la firma Iceberg. El estudio revela que la opinión pública se fragmenta en tres posturas: un 38 % respalda la salida de Nicolás Maduro con ayuda estadounidense, mientras que cerca del 30 % prefiere un cambio de mando sin participación extranjera. A pesar de la polarización, existe un repunte en el optimismo social, pues el 53 % de los ciudadanos proyecta una mejoría en las condiciones del país para el próximo trimestre, impulsado por las expectativas de una transformación en el sistema de gobierno.
En el ámbito internacional, el secretario de Estado, Marco Rubio, aclaró ante el Senado que la prioridad de la administración estadounidense es facilitar una transición política y la recuperación económica sin recurrir a una ocupación militar permanente. No obstante, advirtió que la opción de fuerza se mantiene ante amenazas directas a la seguridad de su nación. Mientras tanto, el informe destaca que las principales preocupaciones de los venezolanos siguen siendo la inflación y el desempleo, factores que motivan a un 35 % de los encuestados a desear que una nueva fuerza política asuma el poder para superar el estancamiento institucional y el aislamiento externo.








