Una aeronave Lockheed Martin C-130J-30 Super Hercules de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Toluca procedente de Texas. El vuelo, identificado con el código RCH149, se registró en un contexto de alta vigilancia tras las recientes advertencias de la administración estadounidense sobre posibles acciones militares en la región. Aunque el fabricante del avión destaca su versatilidad para misiones de ayuda humanitaria o evacuaciones médicas, el gobierno federal no ha emitido un informe oficial sobre el propósito específico de esta operación en el Estado de México.

El arribo coincide con declaraciones de la presidencia de la república donde se descarta cualquier intervención militar extranjera en suelo nacional. Sin embargo, la llegada del transporte militar ocurre poco después de que las autoridades de aviación de Estados Unidos emitieran una alerta para el espacio aéreo latinoamericano. Las presiones de Washington hacia el gobierno mexicano para intensificar el combate al narcotráfico han generado un clima de incertidumbre sobre la cooperación en seguridad. Hasta el momento, las actividades de la aeronave en territorio mexicano se mantienen bajo reserva oficial.








