El inicio de la pretemporada 2026 de Barcelona SC arrancó con una noticia de alto impacto: Ismael Rescalvo no continuará al frente del primer equipo. Pese a que el presidente Antonio Álvarez había ratificado su apoyo al entrenador valenciano meses atrás, los resultados del último semestre y la ausencia de una identidad de juego consolidada forzaron un cambio de rumbo. La decisión fue comunicada al estratega incluso antes de que este aterrizara en Guayaquil para liderar los trabajos físicos previstos para hoy, marcando el fin de un ciclo caracterizado por la irregularidad y el descontento de la hinchada.
La salida de Rescalvo se ajusta a un patrón recurrente en su carrera de diez años. Exceptuando su paso por Emelec, donde permaneció 1.305 días y alcanzó una final en 2021, el técnico ha tenido dificultades para sostener procesos largos. En Mazatlán (México) duró 326 días, mientras que en Deportes Tolima (Colombia) su estadía fue de apenas 166 días. Estadísticamente, sus equipos suelen promediar entre 1,45 y 1,68 puntos por partido, una regularidad que, sin embargo, no se ha traducido en campeonatos, dejando su palmarés de trofeos aún en blanco.
En el entorno de Barcelona SC, la incapacidad de potenciar a las figuras del plantel y la falta de variantes tácticas fueron determinantes. El desgaste con el entorno y la presión mediática terminaron por sepultar un proceso que inicialmente prometía estabilidad. Con la salida de Rescalvo confirmada, la dirigencia torera inicia ahora una búsqueda contra reloj para encontrar un reemplazo que pueda asumir el mando de la pretemporada y devuelva al equipo a la pelea por los objetivos nacionales e internacionales de 2026.








