El ex presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, explicó por primera vez la controvertida fotografía en la que aparece relajado en un jacuzzi junto a una mujer de identidad desconocida, imagen que forma parte de los archivos desclasificados del caso Jeffrey Epstein.
Durante una declaración de cuatro horas y media ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, realizada el 27 de febrero en Chappaqua, Nueva York, Clinton detalló que la foto fue tomada en Brunéi durante un viaje oficial por su iniciativa contra el SIDA. Según sus palabras, el sultán de Brunéi invitó a su equipo a hospedarse en un hotel específico y usar la piscina: “Me dijo que quería que me hospedara en ese hotel y que esperaba que usara la piscina. Así que lo hice, luego me salí y me fui a dormir exhausto”.

Respecto a la mujer que aparece a su lado (cuyo rostro fue cubierto por el Departamento de Justicia para proteger su privacidad), Clinton afirmó rotundamente: “No sé quién es” y negó cualquier actividad sexual con un “No” categórico. Explicó que no recordaba que alguien más estuviera en el jacuzzi al inicio, aunque reconoció que era grande, y que probablemente había miembros de su grupo y un agente del Servicio Secreto cerca. “No creo que se supiera que se tomó esa foto”, agregó sobre la captura inesperada.
La imagen, que se viralizó tras su publicación, muestra a Clinton con los brazos detrás de la cabeza en actitud relajada, junto a la figura anonimizada y pies de otra persona al fondo. Epstein y Ghislaine Maxwell estaban presentes en el viaje, pero Clinton insistió en que no vio ni participó en nada indebido relacionado con los crímenes del financista.

La declaración forma parte de la investigación sobre los vínculos de figuras públicas con Epstein, acusado de tráfico sexual y abuso de menores. Clinton reiteró que desconocía por completo las actividades criminales del empresario.








