Los mercados bursátiles de la India registraron una pérdida de capitalización de 251 mil millones de dólares desde el inicio de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán. Según datos de la Bolsa de Bombay, el valor total de las empresas cotizadas descendió un 4,8%, pasando de 5,1 billones de dólares a finales de febrero a 4,85 billones al cierre de esta jornada. Esta contracción financiera responde al temor de los inversores ante la inestabilidad global y, especialmente, al incremento en los costos energéticos, un factor crítico para la economía de la India al ser el tercer mayor importador de crudo del mundo.
El índice Sensex retrocedió un 1,71%, mientras que el Nifty 50 de la Bolsa Nacional de Valores cayó un 1,73%. Los sectores más afectados fueron el industrial y el automotriz, con desplomes superiores al 5% en compañías como UltraTech Cement y del 4% en fabricantes como Maruti Suzuki. El sector bancario también sufrió retrocesos significativos, con el State Bank of India perdiendo casi el 4% de su valor. Analistas advierten que la dependencia del exterior para cubrir más del 80% de su consumo de petróleo coloca a la nación en una posición vulnerable frente a la prolongación del conflicto en Medio Oriente.








