En una operación conjunta entre la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, fue capturado el presunto jefe de sicarios de la organización criminal Los Lobos en el cantón Quevedo. El ministro del Interior, John Reimberg, informó que la intervención incluyó 25 allanamientos y es el resultado de cuatro meses de investigaciones por delitos de sicariato, extorsión y narcotráfico. Durante los operativos, realizados bajo el actual toque de queda, las autoridades hallaron armas de fuego e imágenes de la Santa Muerte en la vivienda del principal sospechoso. Además del cabecilla, otras 10 personas fueron detenidas, la mayoría con antecedentes penales por secuestro y tráfico de drogas.
El Gobierno calificó al detenido como un objetivo de alto valor y confirmó que, tras las audiencias judiciales correspondientes, será trasladado a la cárcel de máxima seguridad El Encuentro. Según las investigaciones, esta facción criminal extorsionaba a comerciantes y transportistas de la zona con montos que superaban los 3.000 dólares. Esta acción se enmarca en las medidas de seguridad vigentes en nueve provincias del país, donde el Bloque de Seguridad mantiene operativos permanentes para desarticular estructuras delictivas responsables de los ataques con explosivos y la violencia en la provincia de Los Ríos.








