Caroline Kennedy, hija de la fallecida primera dama Jacqueline Kennedy Onassis, sigue siendo sinónimo de elegancia discreta heredada de su madre, una de las figuras más influyentes del estilo del siglo XX. Según Harper’s Bazaar, Caroline apuesta por básicos atemporales y looks sofisticados que reflejan ese legado de sencillez refinada que convirtió a Jackie en un ícono global de la moda.
La herencia de estilo de Jacqueline, famosa por su amor por prendas de corte limpio, líneas simples y accesorios clásicos como trajes de Chanel o sombreros tipo pillbox —un símbolo del llamado “Jackie look”— continúa influyendo en la forma en que Caroline selecciona y combina piezas clave.
Caroline integra en su guardarropa elementos atemporales: chaquetas bien entalladas, vestidos minimalistas y colores neutros que evocan la estética depurada de su madre, demostrando que la moda clásica nunca pasa de moda y sigue siendo referencia de buen gusto.









