En su rueda de prensa semanal celebrada este martes 6 de enero de 2026, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Catar, Majed al Ansari, manifestó la disposición de su país para actuar como mediador en la crisis venezolana. Tras el reciente ataque militar ejecutado por Estados Unidos, el gobierno catarí hizo un llamado urgente a resolver las controversias mediante el diálogo y la contención, subrayando la necesidad de una salida pacífica que respete los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional.
Catar no es un actor nuevo en este conflicto; Doha ha servido previamente como puente logístico y diplomático para el intercambio de prisioneros entre el gobierno de Nicolás Maduro y la administración de Washington. Al Ansari recalcó que su país mantiene canales de comunicación abiertos con todas las partes interesadas y que solo esperan una solicitud formal para activar plenamente sus esfuerzos de mediación. El portavoz enfatizó que la posición de Catar es de “profunda preocupación” ante la escalada bélica y abogó por la desescalada inmediata para garantizar la estabilidad regional.
Esta oferta de mediación surge en un momento crítico, apenas tres días después de la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses. Catar se suma así a los esfuerzos de otros actores internacionales que buscan evitar un conflicto armado prolongado en el Caribe, posicionándose como un interlocutor capaz de facilitar una transición o un acuerdo diplomático gracias a su neutralidad activa y su capacidad de negociación con potencias de diversas órbitas políticas.








