La zona centro-sur de Chile enfrenta una de sus crisis ambientales más graves de los últimos años este martes 20 de enero de 2026. El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, confirmó que la cifra de fallecidos ha subido a 20 personas tras los incendios desatados el pasado sábado. La región del Biobío es la zona cero de la tragedia, con 20000 hectáreas consumidas y la comuna de Penco bajo amenaza directa. Las autoridades mantienen el Estado de Catástrofe y el toque de queda nocturno para facilitar las labores de los brigadistas, quienes luchan contra vientos secos provenientes de los Andes y temperaturas extremas.
En un hecho político sin precedentes, el presidente Gabriel Boric y el mandatario electo José Antonio Kast comparecieron juntos desde el Palacio de La Moneda para enviar un mensaje de calma y responsabilidad. Boric destacó la disposición de Kast para integrarse desde ya en las mesas de reconstrucción, subrayando que la emergencia nacional trasciende las diferencias ideológicas. Mientras tanto, la seguridad se ha reforzado en las zonas afectadas tras la detención de un hombre de 50 años en Penco, quien fue sorprendido por vecinos intentando encender vegetación cerca de un cuartel de Bomberos.
El detenido, que cuenta con antecedentes penales, portaba materiales que presuntamente utilizaba para propagar las llamas. El Gobierno ha sido enfático en que se aplicará todo el rigor de la ley contra quienes resulten responsables de actos intencionales. Actualmente, 75 heridos reciben atención médica y más de 500 personas permanecen en albergues oficiales. La prioridad de las próximas 24 horas es contener los focos activos antes de que las ráfagas de viento del valle compliquen aún más la extinción, mientras la ayuda internacional comienza a coordinarse para apoyar la reconstrucción que liderará el próximo gobierno.








