La vida nocturna y el entretenimiento en Quito han experimentado un cambio drástico desde la entrada en vigencia del toque de queda el pasado 3 de mayo. Las cadenas de cine, una de las actividades predilectas de los capitalinos, se han visto obligadas a modificar sus carteleras, adelantando las últimas funciones para las 19:45. Esta medida busca que las películas finalicen a más tardar a las 21:45, otorgando un margen de seguridad a los asistentes y empleados para cumplir con el Decreto Ejecutivo 370, que prohíbe la circulación a partir de las 23:00.
A pesar del reciente estreno de la esperada película biográfica ‘Michael’, que ha generado gran expectativa, los administradores de salas en el norte de la ciudad reportan una disminución en la afluencia de público en comparación con el pasado feriado. Los usuarios, aunque apoyan las medidas de seguridad por la coyuntura nacional, han optado por asistir en horarios vespertinos o de “matinée” para evitar contratiempos. Cerca de las 20:15, establecimientos que antes bullían de actividad cierran ahora sus puertas al público, reflejando una nueva rutina urbana marcada por la prevención y el cumplimiento de las normativas de seguridad.








