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febrero 11, 2026 | Actualizado ECT
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“Clase Trump”: el regreso de los colosales acorazados a la Armada de EE. UU.

China cuestiona la viabilidad de los buques y los califica como un “objetivo fácil” para sus misiles hipersónicos.

Escrito por Abel Cano

febrero 11, 2026 | 07:18 ECT

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha revelado sus planes para revitalizar la Marina con la creación de la “Flota Dorada”, una nueva categoría de buques de guerra encabezada por acorazados de última generación que podrían llevar su nombre. Según informes de CNN y Naval Technology, estas naves serían las más grandes construidas por el país desde la Segunda Guerra Mundial, con una longitud de 268 metros y un desplazamiento de hasta 40.000 toneladas. El mandatario aseguró que estos buques estarán fuertemente integrados con inteligencia artificial y equipados con armamento de vanguardia, incluyendo armas hipersónicas, cañones electromagnéticos y los láseres más sofisticados del mundo.

El primer ejemplar de esta serie ha sido bautizado como USS Defiant (BBG 1) y simboliza el regreso de una clase de embarcación que la Armada estadounidense dio de baja oficialmente en 1992. Desde Mar-a-Lago, Trump enfatizó que el objetivo de este programa es recuperar la supremacía militar frente a adversarios como China y revivir la industria naval nacional, que actualmente enfrenta desafíos de velocidad en su producción. “Fabricamos el mejor equipo del mundo, pero no lo producimos lo suficientemente rápido”, admitió el presidente, quien busca presionar a los contratistas militares para acelerar el desarrollo de lo que describe como “los buques más letales jamás construidos”.

https://twitter.com/eluniversocom/status/2017712045169283318

Sin embargo, la propuesta ha sido recibida con escepticismo y críticas desde Pekín. Investigadores navales citados por el Global Times, como Zhang Junshe, sostienen que el gran tamaño de estos acorazados los convierte en blancos vulnerables para los misiles balísticos chinos, específicamente el “asesino de portaaviones” DF-21D. Analistas en el gigante asiático sugieren que el proyecto podría no ser del todo realista y que funcionaría más como una señal de alerta para despertar a la industria naval estadounidense, la cual se encuentra rezagada frente a la capacidad de producción china. Mientras tanto, la comunidad internacional observa si esta ambiciosa apuesta tecnológica logrará materializarse o si quedará como una estrategia de disuasión política.

https://twitter.com/nmas/status/2003324599056879793

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