La Fiscalía General de la Nación de Colombia inició una investigación formal contra la reconocida marca de lencería Lili Pink por su presunta vinculación con una red de lavado de activos y contrabando. Según las autoridades colombianas, la compañía habría utilizado una compleja estructura de importadoras y sociedades para ingresar mercancía de forma irregular y permitir la entrada de recursos de origen ilícito al sistema financiero formal. Las indagaciones apuntan a que se blanquearon aproximadamente 730.000 millones de pesos, generando un enriquecimiento ilícito estimado en 430.000 millones, además de registrar operaciones de contrabando por 75.000 millones de pesos.
Como resultado de las acciones judiciales, se ejecutaron allanamientos y el aseguramiento de 405 locales comerciales, 40 inmuebles y ocho vehículos en 59 ciudades de Colombia. La marca, que tiene una presencia consolidada en varios países de Latinoamérica, incluyendo ocho tiendas en México y operaciones en Ecuador, emitió un comunicado solicitando que se proteja la estabilidad de la empresa debido a su trayectoria de 20 años y su rol como generadora de empleo. Por el momento, no se ha confirmado si las autoridades mexicanas o ecuatorianas iniciarán investigaciones paralelas o si los puntos de venta en el exterior sufrirán cierres preventivos.








