Un tribunal penal del Guayas dictó la pena máxima de 40 años de privación de libertad contra Andreína Lamota, de 32 años, por el asesinato de su madre, Martha Solís. Durante la audiencia de juzgamiento, la Fiscalía presentó pruebas contundentes extraídas del teléfono celular de la sentenciada, donde constaban búsquedas en Google sobre cómo desintegrar huesos, el uso de sal para mitigar olores y los horarios de recolección de basura en el sector. El crimen, que conmocionó a Guayaquil en octubre de 2025, fue calificado con múltiples agravantes debido a la saña con la que se ocultaron los restos de la víctima en una lavadora y contenedores de plástico dentro de su propio departamento.

Además de la pena de cárcel, la justicia ecuatoriana impuso a Lamota el pago de 2.000 salarios básicos unificados como reparación integral y una indemnización adicional de 50.000 dólares. Según los peritajes psicológicos y fiscales, la mujer actuó con total conciencia y voluntad, llegando incluso a suplantar la identidad de su madre mediante mensajes de texto para fingir que seguía con vida. Al escuchar la sentencia, Andreína mantuvo una actitud serena y sin muestras de remordimiento, coherente con su confesión previa ante los peritos. Este fallo cierra uno de los casos de parricidio más atroces registrados en la ciudadela Sauces 9 bajo el amparo del Código Orgánico Integral Penal.









