En el marco del Día Mundial de la Vida Silvestre, un grupo de 100 voluntarios realizó una intervención ambiental en un predio de 15.000 metros cuadrados ubicado en Lomas de Urdesa, al norte de Guayaquil. La jornada, coordinada por la Dirección de Ambiente municipal, se dividió en labores de desbroce de maleza y reciclaje de desechos plásticos acumulados. Jóvenes y adultos de diversos sectores, incluyendo estudiantes y residentes locales, participaron activamente con el objetivo de proteger los ecosistemas urbanos y concienciar sobre el valor de la biodiversidad local. Durante la actividad, se recolectaron residuos sólidos para facilitar la regeneración del suelo y mejorar el hábitat de las especies que habitan esta zona rocosa de la ciudad.

La directora de Ambiente, Isabel Tamariz, anunció que se iniciará una evaluación técnica para declarar este sector como una nueva Área de Conservación y Uso Sustentable municipal. El estudio determinará la presencia de vegetación nativa y árboles de palo santo, fundamentales para el refugio de aves, ardillas e iguanas. En el evento también participaron empresas municipales como Segura EP y EMAPAG, reforzando el compromiso institucional con la educación ambiental y el consumo responsable. Las autoridades enfatizaron que recuperar espacios degradados por décadas de basura es una prioridad para mitigar los efectos del cambio climático y garantizar la sostenibilidad del entorno natural guayaquileño para las futuras generaciones.









