Este lunes 12 de enero de 2026, la Corte Nacional de Justicia instala la audiencia para resolver el recurso de casación interpuesto por Erick Gustavo O. N., sentenciado por la muerte de Adriana Camacho y su hijo Santiago, de 6 años. El crimen, que conmocionó al país en febrero de 2020, ocurrió en la ciudadela Pradera 1, al sur de Guayaquil. Aunque inicialmente se barajó la hipótesis de un suicidio, los informes forenses determinaron que las víctimas murieron por envenenamiento, lo que llevó a la captura del procesado en Montañita y su posterior condena como autor del doble asesinato.
La diligencia de este lunes es de carácter extraordinario y técnico, enfocada exclusivamente en revisar si existieron errores de derecho en la sentencia ratificada en diciembre de 2022. El tribunal ha sido enfático en advertir que no permitirá maniobras dilatorias, como fallas telemáticas injustificadas o cambios de abogado de última hora, bajo advertencia de sanciones severas. Por su parte, colectivos de derechos humanos y familiares de las víctimas se mantienen en vigilia, alertando sobre el riesgo de que una interpretación técnica de la norma permita que el sentenciado eluda la pena de casi 35 años de cárcel y la reparación integral de un millón de dólares.
Actualmente, Erick Gustavo O. N. cumple su condena en el Centro de Privación de Libertad número 1 de Guayaquil, desde donde comparecerá vía telemática. La resolución de la Corte Nacional pondrá punto final a una batalla jurídica que ha durado casi 5 años. De ratificarse la sentencia, se confirmaría la máxima sanción prevista para este tipo de delitos en la legislación ecuatoriana; de lo contrario, el caso podría dar un giro drástico que afectaría las medidas de protección y la reparación dispuesta a favor de la acusación particular.








