En un fallo histórico emitido este viernes 20 de febrero de 2026, la Corte Suprema de Estados Unidos determinó que el presidente Donald Trump excedió su autoridad constitucional al imponer aranceles generalizados bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Con una votación de 6 a 3, el tribunal de mayoría conservadora concluyó que dicha ley no otorga facultades extraordinarias para alterar el sistema de aduanas de forma unilateral, asestando un golpe directo a la estrategia de presión comercial que Trump reactivó inmediatamente tras su regreso al poder en enero de 2025.
El alcance de la sentencia
La decisión judicial establece una distinción clara entre los diferentes tipos de gravámenes aplicados por la Casa Blanca, delimitando lo que el presidente puede y no puede hacer sin el aval del Congreso:
- Aranceles bloqueados: Aquellos presentados como “recíprocos” y aplicados de manera generalizada a socios comerciales bajo el argumento de emergencia nacional (incluyendo las tarifas especiales a México, Canadá y China por migración y narcóticos).
- Sectores exceptuados: La medida no afecta a los aranceles específicos aplicados a industrias como el acero, el aluminio o el sector automotriz, que se rigen bajo otros estatutos legales.
- Argumento jurídico: El tribunal explicó que si el Congreso hubiera querido delegar el poder de imponer aranceles en la IEEPA, lo habría hecho de forma “expresa y sistemática”, como ocurre en otras leyes arancelarias específicas.
Consecuencias para el comercio mundial
La sentencia confirma los fallos previos de tribunales inferiores que ya habían calificado estas medidas como ilegales en mayo pasado. Al quedar sin efecto la suspensión que mantenía el gobierno durante la apelación, la mayoría de los nuevos gravámenes que trastocaron el comercio global en los últimos meses quedan bloqueados de forma definitiva. Esta resolución obliga a la administración Trump a buscar vías legislativas si desea mantener su política de tarifas recíprocas, restando fuerza a la “palanca de negociación” que el mandatario ha utilizado para presionar a sus aliados y competidores en materia diplomática.








