A una semana de la implementación del toque de queda en las provincias de Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo, el Gobierno Nacional reportó una disminución significativa en los índices de violencia. El ministro del Interior, John Reimberg, informó que durante el mes de marzo la criminalidad se redujo en un 33%, una cifra que supera los descensos del 8% y 10% registrados en enero y febrero, respectivamente. Según el funcionario, estos resultados responden a una estrategia enfocada en golpear la economía de las organizaciones criminales mediante intervenciones contra la minería ilegal y el narcotráfico, logrando además que varios hechos violentos sean esclarecidos en menos de 24 horas.
El balance de las operaciones ejecutadas por las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional incluye la detención de 897 personas hasta el corte del 22 de marzo, así como el abatimiento de siete presuntos delincuentes en enfrentamientos ocurridos en Los Ríos y Santa Elena. Pese a la intensidad de los controles y la efectividad mostrada para frenar la tendencia delictiva que en 2025 marcó un récord de muertes violentas, el ministro descartó una extensión de la restricción de movilidad. La medida concluirá el próximo 30 de marzo, con el fin de equilibrar la seguridad ciudadana con la necesaria reactivación de la actividad económica en las provincias intervenidas.








