La Autoridad de Regulación Nuclear de Japón (NRA) se encuentra en el centro de una polémica tras confirmarse que uno de sus empleados perdió su teléfono institucional durante un viaje personal a China. El incidente ocurrió el 3 de noviembre de 2025, cuando el funcionario atravesaba un control de seguridad en un aeropuerto de Shanghái. El dispositivo contenía datos de contacto confidenciales de personal clave involucrado en la seguridad nuclear del país, un área crítica que gestiona la protección de instalaciones frente a amenazas externas y actos de terrorismo.
El descuido se produce en un momento delicado para el sector energético japonés, que busca reactivar su programa atómico tras más de una década de parálisis derivada del desastre de Fukushima en 2011. Según informes de medios locales como el diario Asahi y la agencia Kyodo, la NRA entrega estos dispositivos para garantizar una respuesta inmediata ante emergencias; sin embargo, el empleado no notificó la pérdida hasta tres días después. Aunque se realizaron consultas en el aeropuerto de Shanghái, el teléfono no fue recuperado y la agencia no ha podido confirmar si la información fue filtrada o extraída por terceros.
Este evento se suma a una preocupante lista de fallos de seguridad en la industria nuclear nipona. En 2023, un trabajador de la planta Kashiwazaki-Kariwa perdió documentos oficiales al olvidarlos sobre el techo de su vehículo, y esta misma semana, la empresa Chubu Electric Power fue acusada de manipular datos en inspecciones de seguridad. Ante la gravedad del caso del teléfono perdido, la NRA ha reportado el incidente a la Comisión de Protección de Información Personal de Japón y ha emitido una prohibición estricta para que sus empleados no trasladen dispositivos de trabajo fuera del país en viajes personales.








