Al menos cuatro personas fallecieron y otras seis resultaron heridas cuando una lancha rápida con matrícula del estado de Florida fue interceptada por las tropas guardafronteras de Cuba cerca de cayo falcones. Según el informe oficial emitido por el ministerio del interior del régimen, la embarcación fue detectada en aguas territoriales y, ante la orden de detenerse, los ocupantes habrían iniciado un ataque armado contra la patrullera cubana. El enfrentamiento derivó en una respuesta inmediata de los efectivos militares de la isla, dejando como saldo el fallecimiento de parte de la tripulación civil y el traslado de los sobrevivientes lesionados a centros de asistencia médica cercanos.
Este suceso ocurre en un periodo de alta fricción diplomática entre washington y la habana, acentuado por el endurecimiento de las sanciones petroleras tras la captura de Nicolás Maduro en el mes de enero. El gobierno cubano ha reiterado su postura de defender la soberanía de sus costas frente a lo que denomina incursiones ilegales, mientras que este tipo de incidentes han sido recurrentes en provincias como Villa Clara y Bahía Honda en años anteriores. Hasta el momento, el departamento de estado de los Estados Unidos no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el ataque a la nave con folio de identificación estadounidense, mientras la tensión en el estrecho de la florida continúa en aumento.








