Un operativo policial en Huaquillas, en la frontera con Perú, llevó al decomiso de 6.300 caballitos de mar disecados que se encontraban en posesión de dos personas. La Policía acudió al lugar tras la alerta de ciudadanos que reportaron un fuerte olor que salía de una vivienda. En el allanamiento, las autoridades encontraron varias cajas con los animales, que estaban envueltos en fundas negras, y procedieron a la detención de un hombre y una mujer, quienes enfrentan un delito contra la vida silvestre.
El delito contra la flora y fauna silvestre, por el que se acusa a los detenidos, está castigado con hasta tres años de prisión, según el Código Orgánico Integral Penal (COIP) de Ecuador. Los caballitos de mar son una especie protegida, y su tráfico ilícito tiene un impacto negativo en la biodiversidad y los ecosistemas marinos. Los animales incautados fueron entregados al Ministerio del Ambiente y Energía.