La mañana de este lunes 23 de febrero de 2026, el Gobierno de México ofreció un balance detallado y estremecedor sobre el operativo que terminó con la vida de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. Aunque la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que “el día de hoy hay más tranquilidad”, las cifras oficiales revelan la magnitud del enfrentamiento en Jalisco. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, confirmó el fallecimiento de 25 elementos de la Guardia Nacional, quienes fueron emboscados por células del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) durante la jornada violenta del domingo.
El operativo: Una emboscada en la maleza
El general Ricardo Trevilla, secretario de la Defensa Nacional, reconstruyó los minutos finales del capo más buscado, destacando el uso de armamento de guerra por parte de su círculo de seguridad:
- El armamento: Se confiscaron lanzacohetes de alto poder, específicamente un RPG ruso y un RL-83 Blindicide belga. Estas armas fueron utilizadas para impactar un helicóptero militar, obligándolo a realizar un aterrizaje de emergencia.
- El enfrentamiento: Tras verse acorralados en una zona boscosa de Tapalpa, los escoltas iniciaron un “ataque muy violento”. El balance de bajas criminales se ajustó a ocho delincuentes fallecidos en el sitio.
- Muerte en el aire: “El Mencho” fue localizado oculto entre la maleza tras el intercambio de fuego. Debido a la gravedad de sus heridas, se solicitó una evacuación aeromédica, pero el líder del CJNG falleció antes de aterrizar en la Ciudad de México.
De Michoacán a la lista de los más buscados
La caída de Oseguera Cervantes cierra un capítulo de tres décadas en el narcotráfico. Trevilla recordó que el capo inició su carrera en los años noventa con el Cártel del Milenio en Michoacán, antes de fundar el imperio del CJNG. Su peligrosidad era tal que, para 2024, Estados Unidos había elevado la recompensa por su captura a 15 millones de dólares, mientras que en México se ofrecían 30 millones de pesos.
El papel de la inteligencia y el “factor humano”
La operación fue el resultado de meses de seguimiento. La clave final fue la ubicación de un hombre de confianza vinculado a una de las parejas sentimentales del Mencho el pasado 20 de febrero. El rastreo de esta mujer hasta una instalación en Tapalpa permitió a la inteligencia militar central confirmar que el capo no solo estaba presente, sino que se mantenía resguardado por un anillo de seguridad de élite. La planificación del asalto se concretó el 21 de febrero, ejecutándose apenas 24 horas después con el saldo ya conocido.








