La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha lanzado una dura advertencia a Estados Unidos, asegurando que si se “atreven a atacar” a su país, Venezuela se convertirá en su “peor pesadilla”. La amenaza se produce en medio de una creciente tensión diplomática y militar, provocada por el despliegue de barcos de guerra estadounidenses en el Caribe, una operación que Washington ha calificado como una misión para combatir el narcoterrorismo.
En respuesta a la presencia de los buques de EE. UU., el gobierno de Nicolás Maduro activó la segunda fase de su plan de soberanía y paz, que incluye la movilización de militares. El régimen venezolano, a través de su misión en la ONU, también alertó a la comunidad internacional sobre la inminente llegada de un crucero de misiles y un submarino nuclear estadounidense a la región. Estados Unidos ha acusado a Maduro de liderar el “Cártel de los Soles”, una organización que ha sido designada como terrorista, y ha ofrecido una recompensa de 50 millones de dólares por su captura. El gobierno venezolano ha rechazado estas acusaciones, tachándolas de “farsas y patrañas”.