La dirigencia de Boca Juniors, encabezada por su presidente Juan Román Riquelme, enfrenta una denuncia judicial por presunta administración fraudulenta, asociación ilícita y manejo irregular de fondos. La presentación fue realizada por Walter Federico Klix, socio del club y funcionario nacional, quien señala anomalías en la gestión económica y en el sistema de ingreso al estadio. Según la acusación, existiría una estructura destinada a desviar ingresos provenientes de la recaudación de partidos y una manipulación intencionada en el padrón de socios activos. El escrito judicial solicita pericias contables exhaustivas y la intervención de organismos como la AFIP para determinar el destino real de los activos institucionales.

La denuncia también pone el foco en la supuesta entrega irregular de carnets de socios y el manejo discrecional de las entradas de protocolo. El demandante sostiene que personas ajenas a la lista de espera histórica habrían accedido al estatus de socio activo de forma inmediata a cambio de favores políticos. Ante estas acusaciones, el club emitió un comunicado oficial manifestando su total disposición para colaborar con la justicia y presentar la documentación requerida. El juez Santiago Bignone y el fiscal Carlos Vasser están a cargo del análisis preliminar de las pruebas para decidir el curso de las citaciones. Este proceso judicial ocurre en un clima de alta tensión institucional dentro del club xeneize.








