El Concejo de Denver ratificó este lunes 2 de marzo de 2026 una normativa que impide a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ocultar sus rostros durante intervenciones en la ciudad. La medida establece que los oficiales federales deben portar credenciales legibles y visibles en todo momento, bajo riesgo de recibir citaciones o incluso ser arrestados por la policía local en caso de incumplimiento. Esta disposición busca contrarrestar la incertidumbre y el temor entre la población migrante, quienes han denunciado la presencia de personas armadas sin identificación oficial golpeando puertas en diversos vecindarios.
La ordenanza contempla excepciones estrictas únicamente para operativos encubiertos y grupos tácticos especiales debidamente justificados. No obstante, el Departamento de Seguridad Nacional calificó la norma de inconstitucional y advirtió que sus efectivos no acatarán la restricción, argumentando que el uso de pasamontañas protege la integridad física y los datos personales de los agentes. Esta disputa legal surge en un contexto de alta tensión migratoria en Colorado, donde se estima que cerca de 264.000 personas conviven en hogares con estatus legal mixto, lo que ha generado incluso que algunos padres dejen de enviar a sus hijos a las escuelas por temor a detenciones masivas.








